Efectos de la crisis: ¿Peligran los centros comerciales?

Los centros comerciales o “malls” han venido a revolucionar en las pasadas 4 décadas los hábitos de compra de los consumidores en todo el mundo.

El conjuntar varios comercios en una misma área con el fin de compartir el tiempo y la atención de los clientes puede ser absolutamente vernácula; en México bien podría decirse que desde hace más de 600 años existen los “tianguis” institucionalizados por cierto durante el gobierno de Luis Echeverría con el pomposo nombre de “Mercado sobre ruedas”

Sin embargo, el modelo del mall es netamente Estadounidense. Una sola plaza comercial (en un inicio) en donde algunos grandes almacenes (tiendas ancla) comparten las grandes inversiones o gastos referentes al terreno y bienes raíces, al cual se añaden decenas, centenas y en algunos casos más de mil tiendas de las mas variadas denominaciones y giros.

Con algunas excepciones, el mall está establecido bajo techo; de este modo es posible regular el medio ambiente. Así, luz, música, temperatura e incluso aromas diseñan de tal suerte que se brinde a los compradores la mejor experiencia de compra posible.

Al agregar al mall zonas de entretenimiento familiar, juegos mecánicos, templetes para espectáculos y zonas de alimentos, se puede contar con la asistencias de familias enteras durante prácticamente todo el día.

En teoría, el mall ofrece un ambiente seguro. Es por ello que muchos padres permiten que sus hijos asistan “sólos” en compañía de sus amigos. Se les deja a una hora en una puerta y se les recoge más tarde. 

En el caso de México, los primeros centros comerciales surgieron a finales de los 60s y principios de los 70s, primeramente en la Ciudad de México y posteriormente en otras del país. Hoy, es raro que exista una ciudad de más de 1 millón de habitantes  que no tenga un mall o “plaza” como se les denomina en México y donde ciertamente funcionan como la versión moderna de  las plazas a las que antaño acudían las familias los domingos a pasear.

Centro Sana Fe

Centro Santa Fe

La 2ª “plaza” más antigua de México, Plaza Satélite, recibe a cerca de 25 millones de personas al año; casi medio millón a la semana. Por su lado, Centro Santa Fe, inaugurado en 1993 y uno de los más lujosos del país es visitado por 1.3 millones de personas al mes.

Y eso es precisamente lo que sucede actualmente, la gente acude [con mayor frecuencia durante] los fines de semana al centro comercial a pasear con la familia, comer algo, comprar algún helado y tal vez (sólo tal vez) comprar en las tiendas.

Sin afán de ser catastrofistas, debemos reconocer que la crisis económica ha golpeado duramente  a los comercios a partir de modificar de forma negativa los hábitos de compra de los consumidores. Hablando claro, la gente compra sí, pero lo hace mucho menos y con más cautela.

La pasada temporada navideña observamos -en México- un fenómeno no visto anteriormente: Rebajas de precios inmediatamente posteriores a Navidad, las cuales se realizaban normalmente, hasta la segunda quincena del mes de enero siguiente.

El día de hoy que finaliza enero, seguimos viendo “rebajas sobre rebajas” y grandes promociones que pretenden atrapar algo de lo que los golpeados consumidores no gastaron.

El efecto podría ser devastador a no tan largo plazo. Para los comercios promedio, las pérdidas por efecto de la crisis pueden llevarlas al extremo de  no poder pagar sus rentas y tener que cerrar. Ya se comienzan a ver algunos casos.

El cierre conlleva además, pérdidas de empleos que se suman al círculo vicioso de desempleo-falta de poder adquisitivo-baja en ventas.

 

Comenzando con los Estados Unidos.

El día de hoy, David Segal publica en The New York Times un reportaje sobre los efectos de la crisis en lo que define como “Our Love Affair With Malls”

Para ejemplificar el problema, nos habla en un interesante video sobre The Mall of América, el más grande del mundo situado en Bloomington Minn, con más de 2,500 tiendas y más de 390,000 m2 de superficie.

Entre las amenidades de este centro podemos citar un verdadero parque de diversiones en su interior, un acuario e incluso una capilla para bodas para ya cerca de 4,000 parejas quienes han demostrado que gustan… de casarse en un mall.

A decir de Segal, este amorío se encuentra muy frío desde hace algunos meses.

Para ver el video haga clic en la imagen abajo:

80% off

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6 Responses to Efectos de la crisis: ¿Peligran los centros comerciales?

  1. Mario R Monroy says:

    Efectivamente los grandes “malls” en las mayores ciudades del país tienen una crisis mayúscula. Las grandes inversiones en estos centros comerciales tienden a elevar las rentas de sus locales, que se repercuten en los precios de las mercancías.
    Sin embargo existen otros centros comerciales, cuyas características podemos llamar de intermedias, donde la tienda ancla es un supermercado y que aunque no ofrece el “glamour” de los primeros, ofrece precios menores, ya que no cuenta con las tiendas de marca, o “amenidades” o lujos y además tiene la posibilidad de adquirir bienes de consumo básico. Es decir que la visita al centro comercial es paralela a comprar los insumos para el hogar.
    Los tianguis funcionan de maravilla por que ofrecen insumos de canasta básica (carne, lácteos, verduras, frutas,etc.) y dado que características como la falta de infraestructura, el no pago de impuestos, ofrecer mercancía robada, mercancía pirata, mercancía de contrabando y mercancías defectuosas influyen en el precio del producto, se convierte en un lugar con sumamente atractivo. Pero ese modelo no se puede replicar al 100% en el norte del país, donde las temperaturas durante más de 6 meses del año son superiores a los 30 grados y la permanencia de un tianguis en un lugar sería perjudicial para clientes y mercancías.
    Otras opciones son los mercados. Esos locales municipales donde existen a nivel muy básico la oferta de bienes de consumo.
    Finalmente existe “el centro”. Todas las grandes ciudades del país tuvieron la versión simplificada de lo que fuera llamado el “portal de mercaderes” en la ciudad de México. Y en la versión centralista de cada estado, se crearon áreas comerciales en lo que fué el centro político de cada región. Hoy día vemos en cada ciudad locales comerciales en el centro histórico de las ciudades. Y la vida comercial continúa con la desventaja obvia de que para visitar varias tiendas, tienes que recorrer grandes distancias.
    Como en toda economía. La gente modificará su estilo de consumo a lo que pueda pagar, a la mejor oferta y de momento, apretarse el cinturón ahora. Ya después vendrán los lujos de Santa Fé o Galerías Valle Oriente. Hoy hay que ir al centro o al tianguis.

  2. Antonio Franco says:

    Es indudable que los hábitos de consumo modificarán la rentabilidad de los espacios que se sustentan en el gasto del contribuyente, dentro de los espacios comerciales definidos como centros de actividad cotidiana, al menos para el tipo de público que valoraba su fin de semana a través del consumo, que le daba pretexto para acudir de manera obligada al Mall.

    Lo interesante será ahora, ver como la creatividad de quienes tienen su negocio en estos centros, da pauta a un giro distinto aprovechando infraestructura y equipamiento instalado o si estamos en el preludio de un nuevo género en el programa arquitectónico, que de pauta a un nuevo espacio común para la sociedad de consumo que tendrá que identificar como satisface sus costumbres ahora con una economía deprimida.

    Cual sea la resultante de estos cambios obligados de costumbres, es un hecho que se generarán otras nuevas que tal vez con las experiencias adquiridas den un mayor auge en el largo plazo a lo que se generó durante las cuatro décadas pasadas.

  3. Gabriel Castillo says:

    Los últimos cinco años de mi vida los he vivido prácticamente en un mall , esto debido a que mi lugar de trabajo se encuentra en tienda ancla de el mall mas grande de la ciudad de Torreón Coahuila, por esto he tenido la oportunidad de conocer un poco el comportamiento de los clientes y consumidores.

    Es marcado que en estos tiempos el flujo de clientela es mucho menor, debido a la incertidumbre y falta de liquidez que se tiene en el país y mundo entero, además a esto se suma el temor generalizado creado por grupos de delincuencia organizada que de momento se encuentran por la región; aun así las ventas se han dado, obviamente con menor crecimiento en comparación a los años anteriores y en ciertas áreas con un no muy marcado decremento hasta el momento.

    Realmente lo que puede mantener a nivel a empresas como a la que pertenezco son algunas practicas que aunque sencillas son de gran ayuda para aminorar e incluso contrarrestar la ya famosa Crisis del 2009, que en mi muy particular y humilde punto de vista, en vez de hablar tanto de crisis, (una palabra que es terrorífica y que a muchos desmoraliza) es mejor hablar de formas para mejorar el crecimiento (algo un poco mas positivo), todo esto es cuestión de enfoques, solo hay que recordar que “A mal tiempo buena cara” y “Después de toda tormenta viene la clama”. Solo hay que enfrentar todo como un reto mas; bueno retomando lo que comente de las prácticas para contrarrestar este periodo, a mi forma de ver son las siguientes:

    1.- Lo que nos puede mantener a flote, es el plus o valor agregado que le ofrezcamos a nuestros clientes en cada visita.
    2.- Es indispensable tener lo preciso, y además de esto tenerlo en movimiento, no estancarlo o conservarlo por mucho tiempo.
    3.- Este un punto muy importante ya que el ahorro en luz, agua, papelería, combustibles, o cualquier suministro en general, se vera directamente reflejado en la utilidad neta lograda en dicho periodo,” a menor gasto, mayor utilidad”.
    4.- En estos tiempos en que el nivel o flujo de nuestros clientes es un poco menor, es el tiempo idóneo para crear grupos o comités internos que se encarguen de evaluar a fondo el nivel de desempeño en nuestras diferentes áreas, así como en calidad en el servicio, en mantenimiento o en las ya famosas 5’s; todo esto solo para ser mejores.

    Supongo realmente que esto es meramente pasajero, y que se ha convertido en gran parte en una psicosis colectiva en la cual no pienso participar. Hay que trabajar el doble de duro y seguir adelante, innovando, enseñando, capacitándonos, aprendiendo e incluso ¿por que no? soñando, todo esto con la garra que nos caracteriza a los que nos gusta trabajar y vivir en un país como este.

    Sí el problema no es el gobierno ¡somos todos!, del mismo modo la solución ¡somos todos!

    Gracias.

  4. Gabriel, me parece muy interesante que menciones que se debe de ofrecer un plus a los clientes.
    Efectivamente vivimos una crisis, sinembargo la vida continua, y la gente sigue teniendo necesidades. El consumidor se hará más racional y cauto, pero mientras haya gente, seguirá habiendo negocio.
    Estuve la semana pasada en Torreon, visitando amigos y amigas, especialistas en ayudar a gente que quiere comprar casa en Torreon, o vender un departamento, en Lerdo, en fin cualquier necesidad de inmuebles en la comarca lagunera, y me sorprendió ver una ciudad tan activa y con tanto movimiento.
    Los profesionales inmobiliarios de AMPI Laguna, me confirmarón que hoy es un excelente tiempo para invertir en bienes raices en Torreon, ya sean residenciales o locales comerciales, como los que mencionabas.
    La página de ellos, está en http://www.ampitorreon.com Recibe un cordial saludo desde Monterrey.

  5. El consumidor hoy prefiere el buen precio, que la calidad
    concuerdo plenamente con las opiniones vertidas más arriba, la crisis económica mundial, es un hecho histórico, con consecuencias hasta la fecha desastrosas especialmente en el tema del desempleo, no existe una saludable circulación del dinero, lo que provoca MIEDO E INCERTIDUMBRE entre los consumidores, ellos hoy están priorizándo productos de primera necesidad, más el “buen precio”, lo que produce que algunos centros comerciales como los mall vean reducidas sus ventas, porque las visitan pueden seguir e incluso incrementarse, pero ¿por qué?, por la sencilla razón que las personas buscan buenas ofertas,donde el rey es el “buen precio”, por ende la calidad hoy no es tema para el consumidor. Muchos negocios dedicados a satisfacer los deseos de lujo se han visto en la obligación de cerrar sus puertas, ya que hoy no existe demanda para aquellos productos.

    Despues de esta crisis económica nada va a ser como antes, hoy no sólo se trata de vender más, sino de vender mejor, el mundo de los negocios es un campo de batalla, pero hoy ese juego se intensificó, dejando fuera a muchos sin previo aviso, alrededor del mundo empresarios luchan día a día por seguir vigentes.

    Para vender hoy es necesaria la creatividad, y saber llegar a los nuevos mercados emergentes que se están gestando por causa de este debacle financiero, lo principal, es tener las cosas claras, y ser optimistas, porque el mundo sigue girando y lo continuará haciendo.

    No, a la Crisis. Sí a las Oportunidades – Paz Cartagena
    http://www.facebook.com/group.php?gid=65037608861&ref=mf

    Paz Cartagena
    Negocios,
    Área Marketing

  6. María says:

    Que la crisis está afectando a los centros comerciales es indudable puesto que está afectando a todo y a todos. Sin embargo unos saben llevarla mejor que otros. Mientras que el centro comercial Avenida M-40 está cerrando cada vez más tiendas el de La Gavia cada vez tiene más gente el otro día me llamó la atención la cantidad de gente que tenía una tienda de ropa joven llamada Ardene, estaba hasta arriba, no se podía ni entrar. Creo que es un ejemplo de que quien a pesar de la crisis ofrece buenos productos y a precios razonables la lleva de mejor manera, el problema es que muchas tiendas quieren seguir manteniendo los precios de antes y claro en este momento es dificil mantener a los clientes si no ofreces precios más adecuados a la economía de la gente

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