Bayer llegó a mostrar una inusual debilidad hace un par de años, cuando se hablaba incluso de ser comprada por alguna de sus competidores mayores. La falta de un pipeline consistente, y el duro golpe de Baycol la hacían ver como una empresa débil.
La compra de Schering le ha provisto de un interesante portafolios en ginecología y neurología, haciendo sinergias importantes en sus capacidades comerciales y de mercadotecnia.
Es muy probable que Wenning y su equipo, estén buscando consolidar un futuro prometedor para Bayer Schering Pharma. No sería sorprendente que su próxima incursión fuera en el área de la biotecnología.









