Afrontando la nueva realidad de una pandemia, en nuestra Empresa.

Pandemia

A más de diez días de haberse declarado la contingencia sanitaria y la alerta por pandemia por A(H1N1), la actividad económica tiende a volver a la normalidad… o algo así.

Independientemente de la súbita inactividad a la que las actividades diarias (personales y económicas) fueron sometidas, con las consecuente afectación monetaria y de productividad; nuevos paradigmas de comportamiento, relaciones interpersonales y de trabajo están emergiendo.

Con los nuevos cánones de conducta y con las lecciones aprendidas, ¿Cómo debemos reiniciar nuestras actividades y relacionarnos con nuestros empleados y nuestros clientes?

 

Un rápido análisis de las diferentes realidades.

Esta contingencia ha puesto de manifiesto una serie de realidades; algunas ya conocidas, otras sólo sospechadas y muchas nuevas o sorprendentes.

Hoy sabemos que los más de 48 muertos (si siguen reportándose) en México, tienen claramente su origen en una mala atención primaria del problema, producto de una realidad conocida:

  1. Médicos Generales mal entrenados, desactualizados y en ocasiones, apócrifos.
  2. Un sistema de Medicina Institucional de Primer Contacto  que pudo haber sido negligente.
  3. La venta ilegal, permitida por las autoridades de medicamentos de Fracción IV, sin receta (“su venta requiere receta médica”).
  4. La idiosincracia de nuestra población que evita ir al médico, sea por ignorancia o por conveniencia (1).

Lea nuestro artículo: … ¿Por qué sólo han muerto Mexicanos? (Casi)

(1) Héctor Aguilar Camín ha escrito sobre este 4º punto.

 

Al momento de darse las primeras notificaciones por parte de las autoridades, emergen dos realidades ya sospechadas, que sin embrago nadie hubiera pensado que tendrían un efecto tan negativo.

  1. Un área de Relaciones Públicas de la Secretaría de Salud, incapaz de proporcionar información a los medios de manera expedita, didáctica y clara. Esto provocó suspicacias, desinformación, teorías del complot e incluso, insultos.
  2. Un sistema de recopilación y alerta epidemiológica sorprendentemente deficiente, en el cual no se cuentan con estándares de comunicación, no hay un sistema de reporte en línea y cada estado (el sistema de salud es administrado por cada entidad) reporta cómo y cuando quiere (y si quiere…).

 

Dos sorpresas

  1. La excelente respuesta por parte de la Secretaría de Salud, ante una contingencia que potencialmente pudo haber sido mayor; aplaudida y reconocida por la OMS, el CDC y las autoridades de muchos países.
  2. El nivel de ignorancia demostrado por “países hermanos” de Latinoamérica al cerrar el tráfico aéreo con México pese a las recomendaciones contrarias de la OMS. El mismo gobierno de Francia, promovió un cierre al tráfico aéreo con México en la Unión Europea; sin embrago fue derrotado por España, Gran Bretaña y Alemania, quienes se opusieron. El comportamiento de China y Singapur no es sorpresa, tomando en cuenta sus antecedentes de SARS y su acostumbrado estilo digamos… no suave de hacer las cosas.

 

Una justa dimensión a las cosas.

AH1N1

Foto CDC

Haciendo a un lado las absurdas y fastidiosas (aunque en ocasiones divertidas)  teorías del complot, vale la pena recordar en dónde nos encontramos y por qué debemos cambiar, para siempre algunos hábitos, usos y costumbres.

La epidemia a la que nos enfrentamos, está causada por un virus nuevo. Una mutación reciente de dos o más virus de influenza que han producido el -ahora- famoso A(H1N1). Aunque es verdad que el virus de la influenza estacional tiene un mortalidad mayor, matando a casi 300,000 personas al año en el mundo; no debemos subestimar al primero.

  • Se trata de un virus recién descubierto, del que se sabe que ha infectado -apenas- a cerca de 3,400 personas en el mundo. Este virus puede mutar en cualquier momento y convertirse en un virus aerotransportado o aumentar súbitamente su virulencia y letalidad. Tampoco sabemos en qué momento desarrollará resistencia a los antivirales.
  • No habrá una vacuna disponible hasta final de año (cuando muy temprano). Cualquier variación en su conducta pudiera acarrear una tragedia como la esperada con el virus de la influenza aviar.

Es por ello que las medidas de “distanciamiento social” fueron necesarias (y aparentemente efectivas). Y por la misma razón, debemos comenzar a hacer nuestros (por mucho tiempo), los principios básicos de higiene, filtros de contención y medidas de alerta que se han recomendado.

En este momento no podemos hablar de medidas exageradas. No será hasta dentro de algunos meses (tal vez muchos) que sepamos si debemos relajar algunas conductas

A este respecto, diferentes empresas ha respondido de diferentes maneras a la contingencia.

El pasado 4 de Mayo, el Diario financiero Francés Les Echos, anunciaba que -por recomendación de las autoridades de ese país, las filiales de sus empresas debían extremar precauciones que incluían:

  • Implementación de estrictas medidas sanitarias en las empresas, cancelando juntas y enviando a su casa al personal no prioritario.
  • Restricciones de viajes a México y dentro del país.
  • Repatriación de los familiares de los ejecutivos Franceses basados en México.

Lea este artículo (en francés) AQUÍ.

 

Qué hacer en nuestras Empresas.

Al inicio de esta crisis, hablábamos sobre el estar preparados para afrontar un Pandemia. Aunque el tema ya había comenzado a ser tocado por los expertos desde 2006, realmente pocas empresas contaban con un plan de contingencia adecuado.

Algunas medidas ya han sido notificadas y de ahora en adelante seguramente que formarán parte del lexicon, usos y costumbres laborales y seguramente llegarán incluso a estar reglamentadas.

Puede acceder a estas recomendaciones haciendo clic AQUÍ y AQUÍ.

El adecuado seguimiento de estas medidas no solamente nos protegería de la contingencia actual. La Dra. Margaret Chang, Directora de la OMS ha mencionado que en cualquier momento podríamos presenciar un rebrote o una mutación de la cepa viral que la hiciera incontrolable. Es por ello que debemos estar preparados.

Aunque las medidas sanitarias deberían estar en marcha en nuestras Empresas,  estamos muy a tiempo para poner en marcha muchas de las medidas no sanitarias:

  • Manejo de Recursos Humanos.- ¿Qué Políticas y Procedimientos vamos a poner en marcha para asegurar que nuestra Empresa protege a su personal ante una contingencia de este tipo? ¿Nuestros colaboradores pueden sentir que su trabajo está seguro en una eventualidad así? ¿Qué tipo de afectación salarial tendrán?
  • Ausentismo.- ¿Cómo podemos manejar el eventual ausentismo de colaboradores que enfermen o cuya familia tenga algún enfermo de quién cuidar? ¿ Qué haremos para apoyar a un empleado con la muerte de un cónyuge o un hijo? ¿Como podemos cubrir la posición que se encuentra o se encontrará ausente? 
  • Embarazo y Lactancia.- Recientemente el tema ha salido a relucir con sendas recomendaciones de la STPS. ¿Tenemos implementadas Políticas al respecto? ¿Como protegemos a nuestras colaboradoras en ese estado?
  • Políticas de tiempo flexible.- Es uno de los temas más controversiales en Recursos Humanos; sin embargo, cuando es bien aplicado puede tener mucho éxito -incluso- en el espíritu y sentido de pertenencia de los empleados. Desde un punto de vista logístico y sanitario, puede ayudar muy bien a prevenir contagios y diseminación de infecciones.
  • Planificación y Restricciones de viaje.- Un adecuado programa de viajes debe de llevarse a cabo, con el fin de facilitar el trabajo de la gente que requiere hacerlo, a los sitios que requiere hacerlo, restringiendo a su vez los viajes no indispensables. En su lugar, se pueden implementar -hasta donde sea posible- Teleconferencias, Videoconferencias o reuniones virtuales.
  • Incumplimiento de proveedores.-  En el caso de una eventualidad más grande, algunas empresas podrían verse muy afectadas (entre ellas nuestros proveedores); es por ello reviste especial importancia el contar con un excelente plan para no afectar nuestra cadena de valor. ¿Qué elementos podemos sustituir? ¿De donde? ¿Que repercusiones puede tener en nuestros costos?
  • Disminución de nuestra productividad e incumplimiento.- Algunas empresas ya han sufrido considerablemente el paro forzoso de actividades. Se calcula que la principal afectación ha sido para los negocios del sector turístico (incluyendo restaurantes, fondas, etc). Empresas de otros rubros se han visto obligadas a no producir. Es muy importante no perder de vista que en una contingencia mayor, nuestra producción y nuestros entregables pueden sufrir considerablemente con la consiguiente repercusión en nuestras ventas. Es necesario contar con un plan que permita, de una manera ordenada, absorber el costo de las pérdidas sin poner en juego la integridad de nuestras Empresa.
  • Responsabilidad social.- Es en situaciones extremas donde se reconoce con quién contamos. Una contingencia como esta, es una excelente oportunidad para cumplir con nuestras obligaciones y compromisos sociales. Desde asegurar que nuestra afectación a nuestra área geográfica sea positiva, hasta apoyar abiertamente a la población con insumos de emergencia o con servicios asistenciales. Debemos reconocer que, generalmente, nuestras Empresas cuentan con más recursos y capacidad que le resto de la población. Ayudar en una situación de crisis se convierte entonces en un deber cívico que debe de formar parte de la Filosofía y Políticas de nuestros Negocios.
  • Relaciones Públicas e imagen corporativa.- ¿Qué pasaría si uno de nuestros colaboradores fuera el inicio de un brote? ¿Qué haríamos si algún lote de nuestros productos estuviera contaminado o infectado? ¿Que podemos hacer si nuestra planta de manufactura se encuentra en medio de una zona de alto riesgo? Como hemos comentado en otras ocasiones, lo mejor es contar con un plan muy detallado sobre la potencial afectación y el manejo de nuestras Relaciones Públicas. En una situación de alerta, como la dada en una pandemia, es muy fácil perder el hilo conductor de la información que queremos o pretendemos distribuir y es donde la credibilidad se pone en duda y nuestra imagen se pone en riesgo. (Ver el caso de la Secretaría de Salud). Una adecuada planeación y la asesoría de expertos en manejo de crisis son materia obligada en estos casos.

 

Corolario.

El surgimiento de esta pandemia, si bien no era esperado, ah logrado establecer nuevas reglas (y tal vez nuevos estándares) de comportamiento

El reconocer que las cosas están cambiando y que nada va a ser como antes, nos debe llevar a la adopción de nuevas formas de trabajo que nos hagan estar mejor preparados para la próxima eventualidad.

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One Response to Afrontando la nueva realidad de una pandemia, en nuestra Empresa.

  1. Gracias por el detallado articulo.
    Creo que ademas de las medidas que mencionas, es necesario que como empresario empieces a planear estrategias de mercadotecnia que te permitan incrementar tu numero de canales. Con el PIB apuntando a perder un 5%, el mercado espera una fuerte contraccion lo que pondra mucha presion en las empresas.
    Esta en cada quien buscar la forma de reforzar la estrategia de su negocio para poder garantizar la supervivencia futura. Y aprender de la leccion con esquemas que permitan su funcionamiento con tecnicas como el Home-office.
    No se sabe nada seguro, pero he platicado con varios medicos y algunos esperan la reincidencia de la epidemia. Esta tu empresa preparada para eso?

    Saludos,
    Larissa Marquez

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