Francia reporta claros beneficios en la salud tras poner en marcha su “ley antitabaco”.

El pasado 28 de diciembre, comentábamos nuestros puntos de vista sobre lo que podría ser la implementación de la nueva “ley antitabaco” en la Ciudad de México. En aquella entrega hacíamos referencia -por cierto- a distintos comentarios de diversos calibres de gente que por algún motivo está en contra de ésta medida.

Desde ese día, los esfuerzos por extender los alcances de esta reglamentación han avanzado al punto de estarse ya legislando una ley de carácter Federal en éste sentido.

Aunque como ya comentamos, las opiniones serán siempre divergentes, tal vez es necesario tocar un punto que por algún motivo ha sido soslayado por las autoridades al momento de “vender” su ley: Los beneficios directos y medidos a la salud.

El día de hoy, se publicó en Le Monde, un artículo contundente donde se reporta que el número de infartos al miocardio ha disminuido en cerca del 15% desde el día 1o de Enero, fecha en que la prohibición de fumar en lugares públicos comenzó a tener efecto. Estos números aun no reflejan el impacto de la prohibición expresa en restaurantes, cafés y “bistrots” (puesta en marcha desde el 1o de Febrero); sin embargo ya reflejan el beneficio ya observado con anterioridad en Italia, donde existe una ley similar.

Interdiction de fumer

Un aspecto muy interesante a observar es que no se reporta una disminución de los índices de consumo de tabaco, por lo que podríamos inferir que los fumadores sigue fumando, pero lo hacen en privado o donde no afectan a terceros.

Repetimos: Los índices de infarto al miocardio han disminuido, sin que se afecten las ventas de la Industria Tabacalera.

El artículo habla de cuatro organismos franceses: El Instituto Nacional de Prevención y Educación para la Salud (INPES), el Instituto de Cuidado Sanitario (InVS) el Observatorio Francés de Toxicomanía y Drogas (OFTD) y el Observatorio de la Calidad del Aire Interior (OQAI), además de la Dirección General de la Salud.

Éstas instancias han creado una serie de parámetros necesarios para la adecuada medición y seguimiento de la calidad del aire y número de partículas que la gente respira al interior de los espacios públicos; así, los parámetros son objetivos. Se espera una disminución del 80% a la exposición de “partículas finas” en éstos lugares.

La evidencia existe.

El limitar y restringir las zonas públicas a fumadores disminuye de manera significativa las hospitalizaciones por infarto al miocardio y por accidente cerebrovascular (también, por cierto…), sobre todo entre no fumadores.

Los fumadores pueden seguirlo haciendo, es su decisión. Pero el impedir que el humo afecte a quienes no fuman sí puede salvar vidas. Eso vale mucho.

Ese es el tipo de datos que deben mostrarse ante la creciente aunque tardía, reacción de personas o grupos con poca información.

Puede leer el artículo en Le Monde (en francés) en el siguiente link:

 

L’interdiction de fumer dans les lieux publics a entraîné une diminution du nombre d’infarctus
LE MONDE | 25.02.08

© Le Monde.fr

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