El asunto podría quedar solamente como una anécdota entre técnica y privada de un negocio más de Apple. Sin embargo, al analizar un poco los antecedentes podemos darnos cuenta de cómo una vez más la empresa de Cupertino CA, se ha esmerado por escuchar, estudiar y diagnosticar al más mínimo detalle, los requerimientos de sus clientes actuales, así como los potenciales.
La historia comienza con el lanzamiento del iPhone el año pasado, el cual -en ese momento- se “opacó″ ante la decepción de miles de desarrolladores que hubiesen esperado un paquete de software con el cual pudieran comercializar aplicaciones específicas para éste novedoso aparato. A lo largo de las semanas tras el lanzamiento, no fueron pocas las empresas y los especialistas en sistemas que criticaron al iPhone calificándole como un teléfono con muy pocas posibilidades de trascender en el mundo de los negocios, debido a una serie de carencias de las telecomunicaciones modernas.
Es claro que hoy por hoy en las empresas del siglo XXI, el Blackberry satisface una serie de demandas de estos usuarios de negocios. Al momento de lanzarse el iPhone se le veía como un exótico iPod con teléfono y pocos sospechaban que Apple iría por ése valioso mercado, el de Backberry.
A casi un año de su lanzamiento Apple presentó como lo hemos mencionado, un paquete de servicios para los desarrolladores que les da la oportunidad de crear programas muy variados que incluyen los más avanzados juegos de vídeo en la palma de la mano. Al mismo tiempo, se hizo el anuncio de las nuevas capacidades de telecomunicaciones para empresas que Apple le da al iPhone a partir de éste verano.
Además de las obvias implicaciones comerciales y el interés que Apple ha mostrado por comerse cada vez más el mercado de los “smartphones” y destronar en algún momento a Blackberrry; seguramente la parte más interesante de éste caso sea el análisis minucioso y detallado que una agresiva investigación de mercado les proporcionó y que los llevó a otorgar un gran número de nuevas prestaciones al iPhone.
Durante la reunión Phil Schiller, Senior VP de Marketing Mundial de Apple, mostró una serie de requerimientos de conectividad, sincronización y seguridad que varios clientes habían manifestado como condición para poder usar el iPhone en sus empresas.
El equipo de desarrollo de Apple se dio a la tarea de cubrir y en muchos casos exceder cada una de las expectativas de los clientes, presentando un iPhone impresionantemente robusto y con capacidades para hacer negocios que sobrepasarán las del Blackberry.
Existen hoy en día diferentes empresas de alta tecnología con éxito comercial. Algunas de ellas como Sony Ericsson han dejado claro que no les interesa escuchar a los clientes ni darles solución a sus problemas. Otras, como es el caso de Nokia, han evolucionado de acuerdo a lo que el mercado pide, haciendo a un lado su antigua arrogancia y ofreciendo hoy en día una extraordinaria experiencia de compra en sus locales.
En éste contexto, no deja de llamar la atención como Apple se enorgullece de comunicar abiertamente cómo es que han escuchado a los clientes y han devuelto soluciones acorde.









