Desde finales de 2007, habíamos ya escrito sobre los comentarios hasta el momento y “pronosticado” cuáles serían las implicaciones de la Ley Antitabaco en la Ciudad de México.
En ese primer artículo, mencionábamos la existencia de personas (y personajes) que llegaban incluso al extremo de cuestionar los fundamentos científicos de una protección contra los efectos nocivos del tabaco.
Nada nos prepararía para lo que Octavio Rodríguez Araujo publicó el día de hoy en La Jornada.
Con el título: Fumar: razones para ampararse, Rodríguez Araujo argumenta que debido a que un par de publicaciones en “Nature Genetics (2/4/08) y Nature (3/4/08)” muestran una tendencia genética hacia la afinidad al tabaquismo, y una región en el cromosoma 15, al cáncer de pulmón, sin ligarse al tabaquismo; los jueces deberían aceptar los amparos de los fumadores, ya que estos son por un lado sujetos genéticamente dispuestos a fumar y el humo del tabaco no produciría así cáncer.

Modelo del Cromosoma 15, © Tobias A Knoch, German cancer Research Center
Independientemente de que los artículos están mal citados, ya que las citas correctas son: Nature 452, 633-637 (3 April 2008) y Nature Genetics (02 Apr 2008), doi: 10.1038/ng.109, Rodríguez Araujo olvida mencionar la existencia de éste: Nature 452, 537 – 538 (02 Apr 2008), intitulado: Genomics: When the smoke clears … donde dice claramente:
“Three studies identify an association between genetic variation at a location on chromosome 15 and risk of lung cancer. But they disagree on whether the link is direct or mediated through nicotine dependence”.
Luego: El pasado 3 de abril, la Dra. Hsien-Hsien Lei, publicó en Eye in DNA un análisis de donde podemos citar:
All three studies identified regions on chromosome 15 that are associated with nicotine dependence, lung cancer, and peripheral artery disease. The deCODE study focused on SNP rs1051730 located on chromosome 15q24 in the CHRNA3 nicotine acetylcholine receptor. People with one copy of the “T” version of this SNP had:
- 30% increase in risk of lung cancer
- 20% increase in risk of peripheral artery disease
Half of people of European descent have at least one copy of the higher risk SNP and 10% may have two copies which increases their cancer risk by 80%.
- A smoker has a 15% risk of lung cancer over his/her lifetime
- Smokers with two copies of the T SNP variant has a 23% risk of lung cancer.
- People who’ve smoked less than 100 cigarettes in their lifetime have a <1% risk of lung cancer.
OK. Eso es lo que ocurre obviamente cuando gente sin preparación científica ( o alejado de ella, como el autor de La Jornada, quien se dejó la ingeniería para dedicarse al periodismo político) tiene acceso a literatura experta sin la debida asesoría.
El argumento central de Rodriguez Araujo, se basa en la patología subyacente y genéticamente dispuesta que hace al fumador… fumador y por ello el juez debe concederle un amparo.
Si no fuera tan penoso, sería realmente de risa.
Veamos. En el hipotético caso de que algún juez o jueces determinaran legislar en semejante cosa, el individuo que solicita el amparo debería probar que él o ella pertenecen a éste selecto grupo (del 14% según las revistas citadas) de genéticamente ungidos. Una vez probado ello, se debería sopesar el beneficio hacia el fumador en potencia, vs. el daño a los demás.
Aquí es donde reza la mayor ignorancia de todas: El mayor peligro del tabaquismo NO es el cáncer.
El mayor peligro del tabaquismo se haya en el incremento de los factores de Riesgo Cardiovascular, que propician infartos, embolias y muerte súbita.
Otros daños asociados engloban: alergias, mayor propensión al asma en niños, rinitis, conjuntivitis y mayor propensión a cáncer de próstata y mama.
Aparentemente a nuestro escritor en La Jornada e incipiente aficionado a la genética, le faltan muchos caminos por explorar y mundos por descubrir.
¿No sería más fácil si solamente acatara la ley?









