México y la venta de antibióticos sin receta. ¿Estamos ya fuera de control?

En México como en pocos lugares, el cumplir la ley es negociable. La venta ilegal (sin receta) de antibióticos causa incontables compilaciones médicas y muertes año con año en nuestro país.

Es curioso observar como ante los primeros signos de lo que puedes ser un control, surgen voces que defienden y favorecen esta [peligrosa] ilegalidad.

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Los antibióticos, como fármacos debidamente investigados y sintetizados, están por cumplir un siglo de historia.

En este siglo han ayudado a salvar innumerables vidas así como mejorar la calidad de muchas otras que se encontraran afectadas por infecciones.

Un antibiótico, es en pocas palabras, una sustancia con la capacidad de eliminar o controlar y detener la reproducción de microorganismos. Por su connotación práctica, la mayor parte de los antibióticos tienen efecto sobre las bacterias. Otros medicamentos, los anti-protozoarios, se ocupan [precisamente] de los protozoarios (amebas, trichomonas, etc.) y en los últimos 30 años hemos visto crecer de manera muy exitosa a los antivirales, capaces de controlar, detener y en algunos casos eliminar a los virus.

El uso de los antibióticos es muy delicado y requiere del conocimiento de un profesional médico. De eso hablaremos más adelante en este texto; sin embargo, desde un inicio han causado fascinación debido al efecto visible (casi milagroso) que tienen en el paciente.

Y es que, por ejemplo, durante la Guerra Civil en los Estados Unidos, el ser herido era prácticamente sinónimo de dos cosas: morir o ser amputado. Súbitamente, para el final de la II Guerra Mundial, los pacientes se estaban salvando, no sólo de heridas de guerra, sino de enfermedades comunes (y otrora mortales) como la neumonía.

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México, los antibióticos y nuestros usos y costumbres.

México es un país que nunca estuvo a la vanguardia en políticas sanitarias. Es hasta hace algunos años, en que se convirtió en ejemplo mundial sobre un esquema de inmunización universal y gratuita (vacunas) y ha alcanzado un estándar mundial en programas de prevención y detección de HIV.

Sin embargo, durante buena parte del siglo pasado, México comparaba sus políticas sanitarias (y su medicina en general, salvo honrosas excepciones) con el resto de Latinoamérica y en algunas regiones del país definitivamente con África.

La mayor parte de los problemas de salud en muchas zonas de México, siguen siendo “resueltos” por los llamados Médicos Pasantes en Servicio Social, que son médicos que han aprobado su examen profesional, pero no recibirán su título y cédula hasta no haber trabajado en una zona rural (la mayoría) durante un año.

FOTO: www.theilliterate.com

Para fines prácticos, la mayor parte de la atención médica que se recibe en México, es otorgada en estos Centros de Salud a cargo de uno de estos Médicos Pasantes.

Por otro lado, la legislación sanitaria en México siempre ha sido laxa y tolerante. Ya hemos hablado con anterioridad, sobre como es que las leyes en México favorecen (y casi incentivan) la automedicación (Lea al respecto AQUÍ).

En este contexto, muchos pacientes y sus familiares en México, han sido testigos de como es que un familiar se ha “compuesto” al utilizar un antibiótico tras, en muchos casos, haber estado muy mal.

En el México del siglo XX, la comunicación de voz en voz y los consejos “de comadre” en cuestiones de salud, siempre han sido más importantes que la palabra del médico. De hecho, una costumbre muy arraigada en México es la retarle o desobedecer sus instrucciones. (Lea al respecto AQUÍ)

La falta de cultura, la falta de mensajes educativos por parte de la autoridad y una Ley General de Salud que no se cumple, han hecho que mucha gente adopte la costumbre de adquirir el mismo antibiótico que se utilizó con un familiar o conocido, para usarlo en lo que ellos consideran “la misma enfermedad”, por presentar síntomas (a sus ojos y criterio) similares.

Aunque los antibióticos en México pertenecen a la “Fracción IV” y debieran ser comercializados con receta, en la práctica no se hace. En México sencillamente se viola la ley a este respecto y la autoridad lo permite.

Aunque se han hecho muy pocos estudios al respecto, se sabe que en México el consumo de antibióticos es descontrolado y alarmante.

Un estudio publicado por la Dra. Anahí Dreser, la Dra. Veronika Wirtz, et al. en 2008, demuestra que México consume en proporción, más antibióticos que los Estados Unidos, Gran Bretaña, España, Brasil o Argentina. Ese mismo estudio hace referencia a la ausencia de receta en la mayoría de los casos.

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Consecuencias recientes del mal uso de antibióticos.

Hace exactamente un año que México vivía el inicio de una pandemia por virus de Influenza Humana (H1N1).

En aquel tiempo, México se diferenciaba de otros países por la mortalidad elevada (en proporción) que mostraban estos pacientes.

No obstante se quisieron investigar causales de idiosincrasia tales como variabilidad genética (¿por qué ese afán de ser diferentes sólo por ser mexicanos?), peso o alimentación, un sólo factor era común a la mayoría de las defunciones: Una llegada tardía a los centros de atención especializada:

¿Las causas?

  1. Mal diagnóstico y tratamiento inicial (médicos incapaces o negligencia)
  2. Automedicación que incluía… antibióticos

Al respecto escribimos esta nota el 4 de mayo del 2009.

Un año después, surge la noticia de un supuesto “acuerdo” para prohibir la venta de antibióticos sin receta.

Como escribimos en el artículo pasado, este supuesto acuerdo raya en el surrealismo. Resulta que para hacer que se cumpla algo dispuesto (desde hace tiempo en la ley) hay que hacer un “acuerdo”.

Es claro que en el tema de antibióticos y políticas sanitarias al respecto, México se encuentra muy atrasado.

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México ante la “nueva exigencia” de vender antibióticos, sólo con receta.

Desde que se dio la noticia de que los antibióticos se venderían en México sólo con receta (medida absurda, como mencionamos, ya que la ley ya lo establecía), han surgido opiniones en todos los sentidos.

Las más alarmantes –sin embargo, son aquellas en el sentido de protestar por la medida (que insisto, ya estaba en la ley) ya que se argumenta que “se desprotege a la población de escasos recursos”, o que “se elevará el costo de la atención médica”.

Es por ello que en esta ocasión quisiera establecer algunos puntos, a manera de aclaraciones:

  1. Los antibióticos no son de uso delicado. Son de uso MUY delicado. ¿Quién dijo que la gente común, sin entrenamiento médico es capaz de auto-prescribirse o recomendar un antibiótico? ¿Por qué?
  2. Un antibiótico mal empleado puede matar a un paciente. Así de simple. Sea por que el antibiótico causo una reacción alérgica, o sea por que no atacó la verdadera infección. Tal es el caso de muchos niños que mueren por meningitis mal tratadas o neumonías.
  3. “Nos obligan a ver un médico”, Sí. Siempre que se sospeche de una infección, o de cualquier afección, se debe ver a un médico. No es una discusión de costos, es una discusión de vida o muerte, como se pudo comprobar en la epidemia de H1N1 del año pasado en la que muchos de las muertes se debieron a atención retrasada por haber hecho mal uso de antibióticos.
  4. “Habrá mercado negro de antibióticos”. Bueno, en primer lugar ya lo hay. Nuestras autoridades no han logrado entender que la solución más fácil para evitar el mercado ilegal de medicamentos en encarcelar a quien venda (o compre) medicamentos fuera de una farmacia. Así de simple.

Ahora bien, es sorprendente la complacencia del comentario, ya que asume que la gente seguirá buscando el antibiótico que guste, no obstante no están capacitados para usarlo, o sea ilegal.

Este último punto es quizá el más sorprendente o el más doloroso. Ya que es el reflejo (ese sí) de nuestra idiosincrasia.

Una sociedad con usos y costumbres tan arraigados que pasan sobre la lógica (la salud) y la ley.

Una sociedad en donde las leyes se acatan sólo en algunas ocasiones y donde nuestros criterios personales pesan más que la legalidad.

El no entender la importancia de –realmente- vigilar que los medicamentos (y más los antibióticos) se vendan solamente con receta, expone enormemente nuestra salud y la de nuestros hijos.

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7 Responses to México y la venta de antibióticos sin receta. ¿Estamos ya fuera de control?

  1. Moonwarden says:

    Muy buen articulo creo que pones el dedo en la llaga de todos los mexicanos aunque creo que te hace falta analizar un poco la situacion del seguro social y os consultorios medicos de similares y anexas

  2. I.G.A. says:

    Evidentemente quien escribió este artículo tiene mucho dinero ¿el va a pagar mis consultas al Dr.? Evidentemente esta “acertada medida” no beneficia a la pobración en general sino a un determinado sector: los porfesionales de la salud al enriquecerlos y las autoridades con los sobornos. Tengo un familiar que ha sufrido diversas infecciones de las vías respiratorias y cada vez que íbamos le recetan el mismo antibiótico hasta que finalmente dijo el médico que era mejor comprar el medicamento cada vez que se enfermaba. Ahora gracias a estas leyes tendremos que gastar en el viaje hasta el otro lado de la ciudad y la consulta para conseguir la receta y no vendan la medicina. Las autoridades merecen una MENTADA DE MADRE por parte del pueblo ya que a la gente sin recursos nos dejarán morir de nuestro padecimientos, en cambio ellos bien que pueden pagar sus tratamientos. Y de paso otra mentada de madre para quienes apoyan la medida.

  3. xtello says:

    Aparentemente nuestro lector I.G.A. tiene algo en contra de los profesionales de la salud, ya que no quiere que ganen dinero (nunca por lo que se lee) ni quiere consultarlos para la prescripción de un medicamento que requiere un entrenamiento de varios años para prescribirse, como son los antibióticos.

    Este tipo de conducta es el que hace que la gente se autoprescriba antibióticos con la consecuente mortalidad y morbilidad que esto acarrea.

  4. Preocupado says:

    Es entendible el enojo de la gente, les platicaré mi consulta al doctor en el seguro: llego a las 5:00 para sacar ficha, a las 8:00 llega la recepcionista, a las 8:30 empiezan las consultas (suerte si soy el primero), me receta la misma medicina que la vez anterior, paso 1 hora en la farmacia y con suerte haya en existencia, de lo contrario tendré que ir cuando buenamente tengan, mientras tanto seguiré enfermo hasta que buenamente tenga la medicina o me cure solo.

    Por lo que vemos perdí toda la mañana. 1) Si realmente les preocupara la inmunidad contra los antibióticos no andarían dándonos el mismo medicamento, 2) deberían mejorar el sistema de salud al alcance de la población mexicana, 3) no tener \”matasanos\” que bien o son apáticos (si te mueres uno menos para atender), indiferentes (les da igual de todas formas su sueldo está seguro), déspotas (creen que te hacen un favor en atenderte si te gustó) o codiciosos (sólo les interesan la gente por su dinero) me he topado con buenos médicos pero son realmente muy pocos y si nuestro \”lindo gobierno\” desea aplicar la ley que hagan un cambio radical en su sistema, así la gente tendrá medicinas al alcance.

  5. carlos mandujano says:

    En Mèxico nos hemos acostumbrado a a autoprescribirnos, sobre todo los antibioticos, los usamos como si fueran la PANACEA, es decir para todo tipo de males, en la creencia que un antibiotico es un medicamento “curtalotodo”, aunque es conmprensible la preocupaciòn de la gente, debemos educarnos y dejar que los profesionales hagan realmente su trabajo.
    Un ejemplo clarìsimo de la mala constumbre de los mexicanos es el uso del medicamento “TERRAMICINA Y LA ACROMICINA”, medicamnetos sumamente potentes y con indicaciones muy claras, los mèdicos la usan solo en raras ocaciones, sin embargo son antibioticos que la gente usa en forma comun para “tratar la diarrea”, otro ejemplo es el uso de ceftriaxona un antibiotico inyectable tambien potentìsimo, sin embargo he tenido la oportunidad de ver como las personas la usan para “tratar un resfriado o gripe”; ejemplos como estos son lo que han provocado que las autoridades se pongan màs estrictos en este sentido. Aunque nos incomode y
    no nos guste debemos educarnos integralmente, y asì como debemos dejar que cada quien haga su trabajo, asi tambièn debemos exigir que los profesionales sean màs capacez y no obligarlos a prescribir medicamentos innecesarios, pues el costo final puede traducirse en aumento de las muertes de personas. ¿Quienes no esten de acuerdo, piensen en su familia, si alguno llegara a enfermar por ejemplo de colitis seudomembranosa, enfermedad que puede dar por mal uso de anibioticos, y la bacteria sea resistente a la vancomicina, ùnico antibiotico que la combate, estarìa de acuerdo en seguir usando indiscriminadamente los antibioticos?

  6. Preocupado says:

    Y la pregunta sigue al aire ¿realmente le interesa a las autoridades la salud de la gente?¿o lo hacen sólo para decir “estamos trabajando por México”? es triste observar cómo algunos centros de salud están repletos de gente pobre algunos llegando en camiones desde sus pueblos a varias decenas de kilómetros con sus hijos llorando por estar enfermos (a veces bebés en brazos) y llegas a pensar si el panorama sería otro si tuvieran un doctor cerca de su comunidad y no hacer un largo viaje para llegar a la ciudad, eso si el enfermo no se muere a medio camino y si tienen siquiera el dinero para su camión, ¿porqué no muestran esa otra cara de la moneda? porque no les interesa.

  7. Preocupado says:

    Ya apareció el peine, tendrán que contratar mas personas para consulta vean lo que encontré:
    http://www.yucatan.com.mx/noticia.asp?cx=11$1000000000$4375476&f=20100831

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