Por qué Twitter es bueno para la salud.

El advenimiento de las redes sociales como fenómeno de comunicación ha sido estudiado desde diferentes puntos de vista, tanto de la informática como de la mercadotecnia y la sociología.

Un grupo de investigadores en California, encabezados por el Dr. Paul Zak, nos muestran los efectos positivos de éstas en el organismo de los seres humanos.

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El Dr. Paul Zak es el jefe del Centro de Estudios en Neuroeconomía de la Universidad de Claremont en California.

Dr. Paul Zak. Foto: Center for Neuroeconomics Studies

Desde hace varios años, Zak y su equipo han investigado los efectos de diferentes sustancias en le cerebro de los humanos, al momento de tomar decisiones sobre todo, de tipo económico. Así, se han llegado a conclusiones interesantes como la obnubilación que surge en los compradores compulsivos, o las malas decisiones casi suicidas de quienes sufren los efectos de una mala planeación financiera.

Armados con la más alta tecnología en bioquímica y neuroimágen, este grupo de investigadores realiza mediciones y “mapeos” del funcionamiento cerebral de los humanos al momento de tomar ciertas decisiones que influyen en el comportamiento económico.

Recientemente el Dr. Zak ha incursionado en la investigación sobre el efecto de las redes sociales en la conducta y la toma de decisiones de la gente. Así, ha logrado establecer una relación directa entre el participar en redes sociales y la producción de oxitocina.

La oxitocina es una hormona con efectos neurotransmisores y que juega un papel importante en el trabajo de parto y la lactancia. Además, la oxitocina se libera durante el orgasmo y se ha reconocido como importante formador de vínculo materno-infantil, precisamente por liberarse durante la lactancia. Los Estadounidenses, que gustan de nombrar todo de tal forma que sea entendible para el público, le han denominado “the cuddle hormone”.

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Cuando las redes se vuelven realmente sociales.

Las más recientes investigaciones de Zak y su equipo son tendientes a demostrar que la participación en redes sociales nos hace generar una relación con otros, que hace que se produzca oxitocina; esto es, técnicamente hablando, se produce una relación de “afecto” que nos hace sentir bien.

Estos efectos pueden (y deben) ser aprovechados por las empresas que buscan ganar la confianza de sus clientes. En esta óptica, una empresa que participa activamente y se comunica estableciendo un diálogo a través de redes sociales, establecerá -seguramente- mejores relaciones con ellos, haciéndoles sentir… afecto.

Aunque las causas específicas de todo este proceso deben ser investigadas y demostradas, ciertamente es interesante observar que la respuesta de la mayoría de la gente hacia las redes sociales es positiva. Estudios de mercado han demostrado que los consumidores actuales somos más tendientes a confiar en las opiniones de nuestros pares, que en un comercial. Si estos pares pertenecen a nuestro “grupo”, sus opiniones serán validadas por nosotros, casi automáticamente.

Las redes sociales nos hacen sentir aceptados.

Las redes sociales nos hacen sentir afecto mediante la liberación de oxitocina, seguramente.

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La relajante experiencia de Twitter

La revista Fast Company publica el día de hoy (y con fecha del 1º de Julio), un interesante reportaje de Adam L Penenberg, en donde el autor participa con Zak en tres experimentos, con actividad en redes sociales.

5 Cool Twitter Icons by ph7labs.com

En el tercero de ellos, Penenberg comienza una comunicación en Twitter notificando a sus seguidores del experimento.

En los 10 minutos que el autor “twitteó” sobre diversos tópicos, sus niveles de oxitocina se elevaron 13.2% mientras que los de Cortisol y ACTH (hormonas ligadas al estrés) disminuyeron significativamente.

Puede leer el artículo completo en Fast Company haciendo clic AQUÍ.

Aunque se requieren estudios más formales, con una metodología científica y estadística bien implementada, todo parece indicar que comunicarse, conversar e intercambiar ideas en Twitter, puede ser una experiencia que nos libera del estrés, con las consecuentes repercusiones positivas a nivel cardiovascular.

Las redes sociales surgieron como un fenómeno lúdico y evolucionaron para convertirse en la forma de comunicación predilecta al iniciar la 2ª década del siglo XXI.

Los datos recabados de la fisiología de los usuarios de Twitter seguramente le darán más valoren un futuro próximo, a esta poderosa herramienta de comunicación.

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One Response to Por qué Twitter es bueno para la salud.

  1. Miguel says:

    Son hallazgos muy interesantes. Hoy he encontrado más evidencias: http://bit.ly/9q0HcS
    Un saludo.
    Miguel

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